Barato no es lo mismo que de descarte
Hay dos formas de gastar poco. Una es comprar la versión mala de algo caro, que suele terminar en el cajón o en la basura. La otra es comprar la versión buena de algo que de por sí cuesta poco. La segunda casi siempre gana.
Este conjunto está armado con la segunda lógica: cosas cuyo precio bajo es la naturaleza del producto, no un recorte de calidad.
Dónde el poco presupuesto rinde mejor
En lo consumible, en lo que se usa a diario y en software. Un juego indie, un organizador que ordena un cajón, un mes de una herramienta: son cosas donde el salto de calidad respecto de no tener nada es enorme y el precio es realmente bajo.
Donde rinde peor es en electrónica de gama baja, que suele costar dos veces porque hay que volver a comprarla.
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