Original no quiere decir raro
El regalo original que funciona sigue siendo algo que la persona va a usar o disfrutar; lo original es el ángulo, no la extravagancia. Un objeto extraño que nadie sabe dónde poner no es original: es un problema envuelto.
La prueba es simple: si podés explicar en una frase por qué es para esa persona, es original. Si sólo podés explicar por qué es raro, no.
Dónde suele estar lo distinto
En el cruce de dos cosas que la persona ya tiene por separado. Le gusta el café y le gusta lo bien hecho: no le regalás café, le regalás el objeto que mejora el café que ya se hace. Ese cruce es el lugar donde vive casi todo lo que se recuerda.
Cuándo lo original se vuelve un problema
Cuando obliga a la otra persona a fingir entusiasmo. Un objeto muy conceptual pone al que lo recibe en el lugar incómodo de tener que decodificarlo delante de todos, y eso convierte el regalo en una prueba.
Si dudás, quedate del lado de lo lindo y usable antes que del lado de lo ingenioso. Lo ingenioso se disfruta una vez; lo lindo, cada vez que se usa.
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